jueves, 15 de octubre de 2015

Arte y Propaganda Libertaria

Exposición Encarnación González, 8
17 y 18 de octubre 2015

sábado, 13 de diciembre de 2014

EXPOSICIÓN PARECE QUE VA A LLOVER Y NITRASTUR

EXPOSICIÓN NATALIA PASTOR
PARECE QUE VA A LLOVER / NITRASTUR
GALERÍA GUILLERMINA CAICOYA
13 de noviembre al 17 de diciembre

La presencia y desarrollo del paisaje, fruto de su entorno social, de estructuras marcadas por la industria, las reconversiones, la riqueza y decadencia de su lugar de residencia, es una de las líneas de trabajo más constantes en la trayectoria de Natalia Pastor. Sobre este escenario, inicia varias series que desde planteamientos formales distintos, confluyen conceptualmente en una visión del territorio que oscila entre el testimonio, el documento, la mirada idealizada y lo épico.

En esta ocasión, la muestra se articula en dos instalaciones paralelas con un eje vertebrador común, compuestas por series fotográficas realizadas sobre el paisaje de la Cuenca Minera del Nalón.  Es ésta una línea de trabajo que la artista comenzó hace más de una década, unos años después de retornar a Asturias y en la que hay un gran interés por recuperar la memoria de su entorno más cercano, en un reencuentro en el que identidad y territorio van a conformar su campo de investigación y que pasa por explorar el espacio ocupado por el paisaje industrial y que consta de espacios en decadencia, algunos en abandono total y otros en vías de recuperación y conservación. Ambas forman parte de un proceso más amplio que engloba otros aspectos del mismo contexto social y paisajístico, planteando una reflexión sobre la lenta alteración de un paisaje que, en pocas décadas pasó de una actividad frenética al desmantelamiento progresivo, provocando una transformación significativa en el tejido social, urbano y económico de la comarca.

NITRASTUR
El complejo Nitrastur, incluído en el Registro Industrial del DOCOMOMO (Organización para la Documentación y Conservación del Movimiento Moderno),  estuvo en funcionamiento hasta 1997. Este espectacular complejo no sólo tiene interés en si mismo por ser un modelo paradigmático de arquitectura industrial moderna en Asturias, además, sugiere connotaciones evocadoras de lo que fue la vida en La Felguera, en la Cuenca del Nalón y del papel central que jugaba en ésta el trabajo especializado, la producción industrial, el conocimiento aplicado a la transformación del mundo y la empresa como centro vital más allá de la propia actividad laboral.

Las imágenes de esta propuesta, plantean una aproximación poética a la fuerte presencia del paisaje industrial, cuyo interés radica en mostrar un espacio que no sólo tiene significación por su relevante valor arquitectónico y de patrimonio industrial, sino como rastro de lo que fue la actividad principal de una zona que contribuyó de manera esencial y vertebradora a la construcción de una comunidad y de cómo la sociedad actual ha trasladado a otros ámbitos sus actividades identitarias. Un paisaje que a lo largo de los años la artista ha ido documentando y que a pesar de su aparente estancamiento, está en constante transformación, mostrándonos imágenes de edificios que han sido derribados por no encontrarse catalogados, y  descubriéndonos  otros que por su elevado nivel de deterioro actualmente están ocultos a la mirada, revelando a través de ellas como la naturaleza va recuperando el protagonismo que tuvo antaño.

PARECE QUE VA A LLOVER

La instalación titulada Parece que va a llover plantea un work in progress, un laboratorio de ideas que consta de piezas finalizadas y piezas en proceso de elaboración y experimentación, desplazando a la sala de exposiciones una extensión del taller de trabajo. A través de montajes fotográficos, bocetos y fragmentos de obras inacabadas, la artista construye una suerte de paisaje lineal, una de tantas posibilidades de interpretar, vivir o imaginar cada una de las ciudades que hay dentro de la ciudad cambiante, que es, tal y como alude el título, el resultado de una historia de incertidumbre.

lunes, 27 de octubre de 2014

FORO_SUR CÁCERES 2014

NATALIA PASTOR EN FORO_SUR CÁCERES 
GUILLERMINA CAICOYA GALERÍA
23-25 de OCTUBRE
GABINETE FOTO
Centro Cultural de San Jorge





jueves, 27 de diciembre de 2012

La reconversión industrial protagoniza la muestra de Natalia Pastor en Texu


La artista presenta en la sala ovetense la instalación «¡Vamos de excursión!» 26-12-2012 23:
Una de las fotografías de la instalación «Dame tira». n. p.
Oviedo, M. S. MARQUÉS
La realidad del mundo que la rodea está cada día más presente en las creaciones artísticas de Natalia Pastor, consigue filtrarse con distintos enfoques y disfraces en su quehacer hasta transformarlo en una réplica de las vivencias cotidianas de su entorno. Prueba de ello es «¡Vamos de excursión!» -consigna utilizada durante los meses de huelga por los mineros para convocar jornadas de lucha- donde la artista vuelve la mirada al pasado para recomponer, a partir de existencias, hechos e imágenes de otro tiempo, una obra que desprende actualidad y modernidad. La muestra se presenta hasta el 17 de enero en la Galería Texu de Oviedo.
Se trata de una instalación integrada por un vídeo, varias fotografías y una pieza sonora grabada en las barricadas de las últimas movilizaciones mineras. Las imágenes de la Revolución del 34 forman parte de un vídeo y un foto montaje que recupera, entre otras, la famosa figura del dinamitero, que protagonizó multitud de carteles de la época. Con esta vuelta atrás, Natalia Pastor se hace eco del pasado para confrontarlo con los conflictos más recientes de la minería asturiana y con el día a día de sus vecinos.
Pero todo este juego de imágenes pasadas y presente tiene una doble intención: por un lado la de ofrecer una visión plástica con el novedoso tratamiento de técnicas y materiales, con collages, fotografías con pintura añadida, tan de su gusto, una apuesta por una forma muy personal de expresión artística. Pero además contiene un discurso social con claras referencias «al fracaso de la reconversión minera en la cuenca, donde muchas empresas han cerrado sus puertas dejando a cientos de trabajadores en la calle».
Con todo ello, Natalia Pastor realiza un retrato de la cuenca minera del Nalón al que no le falta ni la banda sonora, grabada en las barricadas del pozo Sotón, ni las imágenes de meses de conflicto laboral, en algunos casos con la misma estética del 34. Otra de las piezas de la exposición es un collage fotográfico con imágenes recogidas desde 2005 hasta la actualidad. Con el nombre «Enlaces y desenlaces» incluye una recopilación de fotografías de pancartas tomadas en la cuenca del Nalón, con el puente como vínculo de toda la instalación. «Las pancartas son tanto de enlaces matrimoniales o festivas como reivindicativas y laborales, dos realidades muy distintas», unidas por un mismo soporte, que la artista observa cada día en su itinerario cotidiano de ida y vuelta por el corredor del Nalón.
La muestra de Pastor en Texu se completa con una edición limitada de cien postales firmadas.
http://ocio.lne.es/agenda/noticias/nws-146160-la-reconversion-industrial-protagoniza-muestra-natalia-pastor-texu.html

jueves, 20 de diciembre de 2012

Nos vamos de excursión

Ajimez Arte. Crítica de Javier Ávila

Imagen
Javier Ávila
“Nos vamos de excursión”. Natalia Pastor
Natalia Pastor
¡Vamos de excursión!
Galería Texu, Postigo Bajo 13, Oviedo.
Hasta el 17 de Enero de 2013.

Existe una generación de creadores que han acometido una revisión de los conflictos políticos, dictatoriales y sociales de una Historia, la nuestra, más o menos reciente. No cabe duda que los acontecimientos de estos últimos tiempos han influido en esta actitud.

Han tenido que pasar varias décadas y superar un periodo de transición donde la decisión (acertada o no es otra cuestión) de pasar página sobre estos asuntos que se consideraron espinosos y necesariamente silenciados, yo añadiría que de forma injusta cuando menos.

Ha tenido que pasar un tiempo para que una nueva generación acometa una tarea sobre unas referencias heredadas desde el relato, por la implicación de personas cercanas, otorgando a su mirada una objetividad también fundamental, aunque hoy en día estos temas sigan generando inquietud en ciertos estamentos y clases políticas, sobre todo en los sucesores de quienes triunfaron y hundieron a nuestra sociedad en demasiados años de oscuridad.

Los conflictos obreros, resurgidos con fuerza ahora, también están centrando la obra de artistas como Natalia Pastor, alimentando su trabajo en las movilizaciones y en una tradición vivida en primera persona, en su familia, en su entorno, en unas Cuencas Mineras permanentemente en guardia, algo que se repite en otros creadores igual de cercanos a la zona y las experiencias, que encuentran argumentos para invitar a no olvidar que los logros y derechos sociales han sido, en su mayoría, resultado de la lucha directa más que de los despachos.

“Nos vamos de excursión” esconde algún guiño a estas cosas y a otras, una ácida crítica hacia la actitud de indiferencia acogida por una sociedad hedonista y acomodada frente a la realidad cruda y dura que se gesta alrededor nuestro, que está acabando con muchos de los derechos sociales y laborales conquistados a lo largo de esta lucha, en muchas ocasiones dolorosa y difícil.

El arranque se sitúa en la revolución del 34, sofocada de manera violenta y descarnada, y su continuidad en los movimientos obreros posteriores, los que le dan pie a sus obras más recientes, centrándose en este momento en las recientes estrategias de protesta culminadas en la marcha minera a Madrid, algo que nos hizo ver y recordar que, a veces, la solución está en esos modos de acción directa. Un guiño con sentido del humor de trasfondo amargo cuando se piensa en lo que camufla. La frase que da título a la muestra proviene del lenguaje en clave utilizado por parte de los piquetes mineros para evitar filtraciones y escuchas en el momento de realizar los encuentros previos a las acciones, incluidas en ocasiones las viandas para el almuerzo, ante la sensación de que las jornadas se prolongarán.

En consonancia con ello, la duplicidad de imágenes tomadas en sus desplazamientos por el corredor del Nalón, fotografían las pancartas colocadas en los pasos elevados que cruzan la vía de comunicación, soporte perfecto por su visibilidad para los mensajes reivindicativos, también para una práctica más reciente como el anuncio de las nupcias, con bromas más o menos afiladas hacia los contrayentes, mostrando dos realidades paralelas.

Centrando todo lo descrito, una imagen de gran formato realizada en una barricada real, en el corte de una carretera por una hoguera desde uno de estos puentes, acompañada con la sonorización grabada in situ termina de retratar una cotidianeidad de conflicto permanente.

No sólo es una serie de elementos más o menos biográficos, todo toma sentido cuando todos estamos afectados por una realidad cuyos responsables directos siguen al frente de un poder político que, desde luego nada tienen que ver con nosotros como ciudadanos, aunque las consecuencias de sus atropellos los estemos sufriendo de manera directa, y no ellos como responsables.

Mirar el pasado, observar otras formas y actualizar unos modos de hacer, no siempre es inoportuno sino necesario, aunque haya quien se siga molestando.